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En el vertiginoso mundo del marketing digital, donde cada clic cuenta, es esencial adaptarse a las realidades locales. En el año 2023, aún nos encontramos enfrentando desafíos en algunas regiones del país, como Perú, donde la conectividad a internet no está totalmente desarrollada. Esto plantea un dilema para las empresas que buscan lanzar campañas digitales efectivas. Pero ¿significa esto el fin de la publicidad tradicional?
Hagamos un breve recorrido en el tiempo hasta el 2018, en la ciudad de Iquitos, donde exploramos una estrategia poco convencional: el uso de banners físicos en los semáforos. En ese entonces, analizamos el impacto de un banner de más de cinco metros, sostenido por tres personas durante el tiempo que el semáforo permanecía en rojo, apenas unos cuantos segundos. La premisa era clara: captar la atención del público en movimiento.
Sin embargo, al evaluar la efectividad de esta táctica, surgen importantes consideraciones. El tiempo limitado de exposición hace que la información en el banner sea difícil de asimilar para los conductores o transeúntes. Además, la visualización se restringe principalmente a aquellos en las filas iniciales de los semáforos o cercanos al lugar de la acción.
Entonces, ¿cómo podemos optimizar esta estrategia para un mayor impacto?
En lugar de descartarla por completo, podemos adaptarla a las necesidades actuales. Una opción es reducir el tamaño del banner, facilitando su manipulación por parte de una sola persona, lo que permite una interacción más dinámica con los vehículos detenidos en el semáforo. Además, si la información es extensa, podemos dividirla en varios banners, cada uno transportado por diferentes individuos, multiplicando así las oportunidades de visibilidad.
Es comprensible pensar que, en la era del internet, estas tácticas puedan parecer obsoletas. Sin embargo, es crucial recordar que, en muchas áreas del país, la conectividad aún no alcanza su máximo potencial. Esto hace que el marketing tradicional siga siendo relevante para alcanzar al consumidor final y lograr los objetivos comerciales.
En resumen, si bien el mundo digital ofrece innumerables oportunidades, no debemos subestimar el poder de las estrategias tradicionales, especialmente en entornos donde la conectividad aún es un desafío. Adaptarse a las circunstancias locales es clave para alcanzar el éxito en cualquier campaña de marketing, ya sea digital o tradicional.
Escrito por:
Marcela Castillo Lemos

